ESTO ES PARA TI

Sí. Tienes el mundo en tus manos.
Y qué vas a hacer con él?
¿Qué vas a hacer por él? Puedes sembrarlo el trigo. Puedes ararlo de carreteras.
Puedes industrializarlo. Frente al mundo tienes muchas posibilidades.
Incluso tienes la posibilidad de destruirlo.
Puedes hacer de él un jardín o una selva salvaje.
¿Has pensado que puedes hacer incluso algo mucho mejor? Puedes llenarlo de espíritu. Puedes abrirlo a la esperanza. Puedes ofrecerlo cada día a Dios en la patena de tus manos celebrando la Eucaristía
Tú puedes ser
Un ingeniero para el mundo,
Un economista que explota sus riquezas,
Un arquitecto que lo puebla de viviendas.
Un agrónomo que ayuda que la tierra produzca mejor.
Y tú puedes ser
El Sacerdote que cada mañana lo consagra,
El Religioso que lo redime en su vida consagrada,
El misionero que hace más humana a la gente,
El evangelizador que le anuncia el Evangelio.
Tú puedes ser muchas cosas:
Es posible hayas soñado ser ingeniero, enfermero, médico, profesor, es posible que otros estén empujándote a ser esto o lo otro.
Has pensado hacia dónde empuja las velas de tu vida el Señor? ¿Has pensado en el hombre que Dios ha pensado seas? ¿Te querrá ingeniero, médico, abogado, enfermero, agrónomo…o te querrá, tal vez, Sacerdote y Misionero?
Haz de tu vida jardín de ideales. Y no cementerio de
Esperanzas. Cuando tú sueñas, Dios está soñando en ti.
Cuando tú miras lejos es Dios que se asoma a tus ojos
y te marca horizontes lejanos. Dios no estará
satisfecho contigo hasta que tú seas lo que
El ha pensado para ti. Dios no te quiere ver raquítico
de estatura. Tu estatura es su propio corazón.
Lánzate.
Córrete el riesgo.
La Congregación Pasionista te ofrece:
A Cristo Crucificado, como el gran testigo de Dios en la historia. Un campo de Misiones amplio donde tu espíritu inquieto y misionero podrá desarrollarse y el sentir el gozo de ser la Buena Noticia para tantos hermanos que aún no conocen a Jesús.
Un compromiso serio con aquellos que sufren en la sociedad. “Sabiendo que la Pasión de Cristo continúa en este mundo hasta que El venga en su gloria, compartimos los gozos y las angustias de la humanidad…Deseamos participar en las tribulaciones de los hombres, sobre todo de los pobres y abandonados, confortándolos y ofreciéndoles consuelo en sus sufrimientos. Por el poder de la Cruz, que es sabiduría de Dios, trabajamos con ilusión por iluminar y suprimir las causas de los males que angustian a los hombres”.
El mundo necesita de testigos del Crucificado que hablen de vida, de amor, de luz, de esperanza. Testigos que como El, sean capaces de darlo todo, sin medias tintas, incluso la vida. Sólo te pedimos una cosa: generosidad, seas un joven de los que no miden ni calculan cuando se trata de darse y entregarse.